La costilla (de cerdo, cordero, ternera…) es una de las mejore proteinas que existen para hacerlas a la brasa o al horno. Como no es plan de montar una barbacoa en casa (no todos podemos permitirnoslo) podemos sustituir las brasas por un buen horno. El secreto de unas costillas jugosas está en NO utilizar el horno como se hace normalmente. Después de los ingredientes… el procedimiento.
INGREDIENTES (para 2-3 personas):
- 1 tira de costilla de cerdo (divida en 2).
- Aceite de oliva virgen extra (o cualquier aceite de oliva)
- Sal gorda (marina)
- Para el Aliño: 3 cucharadas de aceite de oliva, 2 de vinagre de vino blanco, 1 de agua, pizca generosa de sal, perejil y ajo picado al gusto. Si se queda corto aumentar todo de cucharada en cucharada.
PROCEDIMIENTO:
Precalentamos el horno a 250º durante 15 minutos (se trata de pegarle un calentón). Mientras tanto (y con las manos) untaremos de aceite y sal las costillas. Cuando el horno esté caliente colocaremos la parrilla a media altura y una bandeja en el “suelo” del horno con un poco de agua. Meteremos la costilla y la dejaremos a 200º durante unos 10 minutos.
Cambiaremos la posición del horno a grill (lo que se utiliza para gratinar los canelones) y la temperatura la mantendermos igual. Abriremos el horno y echaremos con una cuchara y con cuidado de no quemarnos la primera tanda de aliño sobre las costillas. Repetir cada vez que se nos ocurra (o cada 5 minutos si se quiere ser exacto).
Cuando la carne esté “churruscante“, con aspecto de crujiente, con un par de pinzas de cocina, o tenedores y mucha habilidad le daremos la vuelta a la costilla y repetiremos el proceso de aliño hasta que esté crujiente por este lado tambien.
Sacaremos la costilla y la reservaremos, se trincha si se quiere. Con mucho cuidado cojeremos la bandeja que habíamos puesto debajo y echaremos su contenido (el agua que había, el aliño que ha ido cayendo y la grasa que ha escurrido) y la pondremos en una sartén a fuego muy vivo para que reduzca y así tener la salsita más concentrada. En este momento se puede añadir más ajo y perejil, o más vinagre y sal si ha quedado sosillo. Si se quiere engordar la salsa se puede hacer o bien con espesante (la marca Maizena lo hace) o bien con un vaso de agua templada (medio vaso) que tenga harina diluída (2 cucharadas), hay que remover con ganas para que no queden grumos.
Para servir se puede trinchar y emplatar por separado o si estamos en plan relax o informal sacar directamente la costilla entera a la mesa con la salsa aparte o echando la salsa delante de los comensales (y quedar como dios).
El truco, si no lo habeis visto, está en utilizar el Grill, se cierra la carne y se queda más jugosa por dentro. Se pueden usar aliños distintos pero el de ajo, perejil y vinagre es el clásico de mi familia. Otro día haré un post con aliños para carnes a la brasa/horneadas.
Que aproveche!